
Aprender a vender
Uno de mis primeros negocios fue CIP Fumigación. Volantes → llamadas → clientes → ingresos → reinversión.
Las herramientas cambiaron. El principio no tanto.
No había redes sociales, Google Ads ni una página web esperando clientes.
Si no podías pagar radio, televisión, prensa o aparecer en las Páginas Amarillas, una de las pocas alternativas era salir a buscar clientes literalmente de casa en casa.
Así empezamos. Imprimíamos volantes y los repartíamos. Esperábamos las llamadas.
Hacíamos las fumigaciones, cobrábamos, comprábamos más producto, imprimíamos más volantes y repetíamos el ciclo.
En ese momento no hablaba de funnels, CAC, leads o payback. Pero ya estaba aprendiendo una regla que me ha acompañado durante décadas:
un negocio necesita conseguir atención, convertirla en clientes, entregar valor, cobrar y volver a invertir para crecer.





